El paso hacia el alimento sólido debe hacerse con paciencia, porque el destete no es solo un cambio de textura: también es aprendizaje digestivo, social y conductual.
Los primeros meses de vida exigen una nutrición precisa, porque el cuerpo crece rápido y cada decisión alimentaria influye en huesos, defensas, energía y aprendizaje.
Con ojos rotatorios independientes, capacidad para cambiar de color, patas como pinzas, lenguas largas que proyectan desde la boca y movimientos lentos y deliberados,...