Una mascota no necesita una vida mecanica, pero si necesita una vida comprensible. Los animales aprenden el mundo a traves de repeticiones: el sonido del plato, la hora del paseo, el momento de descanso, la llegada de las personas, el juego, la limpieza, la visita al veterinario.
Cuando una mascota llega a la adultez, la nutrición debe ajustarse a su actividad real, condición corporal y rutina, no a la cantidad que comía cuando crecía.